sábado, 28 de abril de 2012

Tinte al "estilo victoriano" con té

Hace mucho tiempo que los tintes naturales estaban desaparecidos del mapa, más o menos desde el siglo XIX debido a que la aparición de los tintes químicos, más baratos y brillantes los desplazaron.
Hay múltiples plantas que nos proporcionan tintes vegetales:abedul, nogal, amapola, cebolla, arándanos, castaño, dalia, caléndula, cúrcuma, helecho,té, café...

El café y el té son dos elementos que solemos tener en casa y gracias a ellos podemos conseguir darle un toque nuevo con un aire vintage a una tela, una prenda, mantelería, cortinas, a una bonita puntilla o al encaje.

El tinte con té era algo más o menos común al principio de la Época Victoriana, es un tinte natural que no daña las prendas y con el que se puede conseguir una gama que va desde el marrón hasta el beige pasando por distintos tonos de amarillo. Para hacer tintes se utiliza el té negro y el resultado es un color a dos aguas más o menos suave, este efecto se vuelve más irregular cuanto más grande sea la pieza a teñir.

Dependiendo de la tela el teñido será de una manera u otra. La diferencia radica en el calor que pueda soportar la tela sin estropearse, de manera que no es lo mismo teñir una seda o un algodón que un encaje.

Para fijar mejor el color se suelen usar mordientes (los más usado son el alumbre, el sulfato de hierro o cobre). Algunas de las sustancias utilizadas para los mordientes son tóxicas y han de manipularse con mucho cuidado, aunque dan permanencia al color no son indispensables para hacer una tintura en casa.

El primer método para teñir con té es ideal para algodón, lana, lino o seda.

Primero lavamos bien la tela. En una olla ponemos agua al fuego cuando rompa a hervir añadimos unos 150 g. de té (té negro) por 1/2 l. de agua, dejamos hervir 10 minutos, ponemos a reposar hasta que enfríe y la colamos.

En otro recipiente (acorde en tamaño con la pieza que queramos teñir) ponemos la tela, la cubrimos de agua y agregamos el "preparado" de té, llevamos a ebullición y dejamos hervir durante una hora a fuego lento. Removemos de vez en cuando y agregamos agua si fuera necesario, hay que tener en cuenta que el tejido tiene que estar siempre bien sumergido.

Finalmente dejamos enfriar, retiramos la tela y aclaramos bien con agua fría.

El otro método es ideal para teñir telas más delicadas que soportan peor el calor.

Se prepara una infusión "potente" de té, se sumerge la pieza (directamente en la infusión) y se deja reposar entre dos y cinco horas, a mayor tiempo más color. Podemos ir vigilando el color y retirarlo cuando creamos conveniente. Finalmente la enjuagamos bien.

A las mezclas para teñir se les puede agregar sal o vinagre para ayudar a fijar el color y mejorarlo. Unas dos cucharas por cada litro de "preparado" de té.

Cosas a tener en cuenta:
  • El color va cambiando con el secado.
  • Teñir demasiada tela junta hace que el resultado final sea malo.
  • Los hilos sintéticos son más dificiles de teñir y los resultados no son tan buenos.
  • El "preparado" de té hay que colarlo siempre, sino la tela quedará como manchada.
  • Después del teñido podemos darle varios lavados en agua tibia hasta asegurarse de que no perderá más color.
  • Es muy importante hacer una primera prueba en un trocito de tela para asegurarnos de que soporta el proceso, de que el color nos gusta y sobre todo de no estropear el tejido.
  • Si necesitamos igualar el color de un tejido podemos repetir el proceso de teñido hasta obtener el resultado deseado.
A partir de ahora ya podemos darle un toque vintage al más puro estilo victoriano a cualquier pieza.

Imagen extraída de Google

1 comentarios:

Madame Macabre dijo...

Un post muy interesante, no sabía que también se utilizaba el té para teñir.

Hubo una época en la que me convertí en una experta en eso de teñir la ropa, y es cierto que hay cosas con las que puedes lograr un buen resultado, otras no tanto, pero te das cuenta a base de equivocarte.

Un beso linda.

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