martes, 26 de junio de 2012

Cuero, odisea estival


Ha llegado el verano y con el la necesidad de almacenar algunas prendas a la espera de la llegada de los rigores invernales.

La  piel (cuero) necesita un cuidado y un almacenaje especial. Ya que este tipo de prendas tienden a agrietarse, llenarse de moho, hongos y estropearse con pasmosa facilidad si no se la cuidan correctamente.

Nunca debe guardarse la piel en fundas plásticas sino en fundas de algodón, pues las primeras crean una atmósfera húmeda alrededor de la pieza lo que favorece que los hongos y los mohos aparezcan. Por el mismo motivo nunca se debe guardar la piel húmeda, siempre es mejor dejarla airear un día antes de guardarla.

Siempre es bueno airear la ropa de piel una vez al mes cuando se va a guardar mucho tiempo. Nunca hay que exponer este tipo de prendas al sol directo, así que siempre se ha de dejar secarse o airearse a la sombra.

En mi casa siempre usamos Nivea para que la piel no se seque y esté siempre flexible, además para prevenir las grietas (sé que hay productos específicos, pero siempre he usado esta crema y nunca he tenido malos resultados).

Es conveniente cepillar la piel frecuentemente para evitar que se acumule el polvo y mantenerla siempre brillante.

No se debe de usar colonias ni perfumes sobre la piel ni sobre el forro porque se estropea, aparecen grietas.

La piel no se puede lavar, con esto quiero decir que no se puede sumergir en agua porque se daña, tampoco se debe exponer al sol sin "hidratarla" previamente.

Las prendas deben de llevarse por lo menos una vez al año a la tintorería para que le hagan una limpieza, ya que algunas manchas si se dejan un tiempo prolongado se convierten en permanentes. Para limpiar zapatos de piel tendremos suficiente con un poco de jabón neutro,  dos paños húmedos bien escurridos, un cepillo de dientes de cerdas blandas, un paño seco y algo de paciencia.

En un poquito de agua se echa un poquitín de jabón, se empapa un paño suave y se escurre muy bien (debe de estar muy bien escurrido para que no se empape la piel), se va limpiando por secciones. Tras pasar el paño con jabón pasamos otro trapo húmedo con agua, también bien escurrido. Finalmente secamos con el trapo seco.  En las zonas más sucias frotamos con un cepillo de dientes de cerdas suaves. Dejaremos airear 24 horas antes de guardarlos.

Hay muchos tipos de piel y cada una necesita un cuidado específico, estás son sólo unas directrices generales.

Después de todo esto sólo me resta decir que bendita piel falsa que nos libra de estos trabajos, es mucho más barata y más fácil de almacenar.


Imágenes extraídas de: www.newrock.es.

2 comentarios:

Musa Enferma dijo...

Yo me alegro mas por los animales de la existencia de la piel falsa.
De mi misma también me alegro por que me encanta la estética cueril y con mis "plásticos" soy feliz jaja. Además por ejemplo para pantalones es mas cómoda la polipiel que el cuero de verdad, se adapta mucho mejor al cuerpo, es mas elástico...

Vanitas Glemsel dijo...

Tienes toda la razón, sé que este tipo de entradas son muy sensibles, por eso siempre intento hacerlas sin entrar a valorar.

He tenido mala experiencia con los pantalones de polipiel así que yo me quedo con los de vinilo (otra cosa jodidilla de cuidar). Además actualmente hay muchas telas que imitan (muy bien por cierto) el acabado del cuero ( o del vinilo). Sin embargo hay gente que sigue prefiriendo el cuero natural (es lo que tiene vivir con un motero).

Gracias por comentar.

Saudiños

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