sábado, 24 de noviembre de 2012

Patatas para Popeye.

Últimamente me cuesta mucho escribir en el blog porque no me siento muy inspirada, estar pochilla me quita las ganas de hacer casi cualquier cosa salvo cocinar. El otro día una amiga me trajo un montón de patatas del huerto de su padre,  me encantan las patatas, así que me puse manos a la obra.

Con cuatro cosas que había en la nevera preparé unas patatas rellenas de espinacas y champiñones y esta es la receta.

Ingredientes:
  • 300-350 g. de espinacas (pueden ser congeladas).
  • 6 patatas medianas.
  • 1 lata de champiñones (está mejor si lo hacemos con champiñones frescos, también podemos usar setas).
  • 3 cucharadas de harina
  • 1 vaso de leche
  • Ajo en polvo.
  • Pimienta blanca.
  • Cebolla en polvo.
  • Nuez moscada.
  • Sal.
  • 1 cucharada de aceite de oliva.
  • 6 taquitos de queso (yo usé semicurado, pero puede ser cualquier queso que nos guste siempre que funda y se pueda gratinar, también puede ser queso rallado).
Preparación:

En una sartén con una cucharada de aceite de oliva ponemos las espinacas limpias y escurridas, le daremos fuego moderado y taparemos la sartén.

Damos un par de vueltas y añadimos los champiñones escurridos.

Ponemos a todo un poco sal, una pizca de ajo en polvo, otra de cebolla en polvo y un pelín de pimienta blanca.

Dejaremos cocinar un rato con la sartén tapada removiendo de vez en cuando.

En el momento que la verdura esté hecha agregamos 3 cucharadas de harina y la dejamos cocinar unos minutos para que no sepa a crudo. Pasado este tiempo añadimos el vaso de leche y una pizca de nuez moscada y removemos hasta que la leche se integre, se formará una bechamel poco espesa, apagamos y reservamos.

Si las espinacas son congeladas  las herviremos primero, sólo hay que esperar que el agua hierva y escaldarlas un par de minutos, escurrir y seguir el proceso de la misma forma que si fueran frescas.

Por otro lado, pelamos y lavamos las patatas. Procederemos a vaciarlas con cuidado, este trabajo se hace muy bien con un sacabocados, pero si no tenemos con un cuchillo, una cucharilla, paciencia y mucho cuidado también obtendremos buenos resultados.

Cuando las patatas estén vacías les ponemos unas arenitas de sal por dentro (poquita porque el relleno ya está salado) y rellenamos con una cucharilla.

Una vez rellenas le ponemos encima un taquito de queso (o el queso rallado) y metemos al horno precalentado a 180º durante unos 30 minutos aproximadamente (depende de horno). En el horno, una vez el queso se derrita tapamos las patatas con un papel aluminio para que no se chamusque y cuando las patatas estén cocinadas las destapamos y ponemos el gratinador unos cuantos minutos hasta que el queso esté doradito.

Y a la mesa.

Podemos ponerle nueces picadas o piñones al relleno si nos apetece. La parte de la patata que se vacía podemos aprovecharlas para hacer puré, pero es importante meterla en agua si la vamos a reutilizar o se oxidará.

Como siempre las fotos no son mi fuerte.

3 comentarios:

Virtizia in Madness dijo...

WAW! me encantaría probarlas pero tengo un trauma con las espinacas, bueno, no es un trauma pero no las soporto, no puedo con ellas, me dan mal rollo XD
Si algún día me atrevo, quizá las intente hacer pero con otro relleno XD

Saludos guapa y mejórate!!

V. Glemsel dijo...

Si odias las espinacas puedes probar a rellenarlas con acelgas (si te gustan) usando la misma receta, están muy buenas también.

Gracias por el comentario, si ya me toca mejorarme que llevo unos meses...

Saudiños.

Madame Macabre dijo...

Qué buena pinta, me lo apunto para futuros experimentos culinarios ;).

Te dejé varios premios en mi blog :).

Saludos.

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